Unidos podemos | Personas vinculadas a Yolanda Díaz la instan a ‘tomar decisiones’ en medio de choque de líderes en Unidas Podemos

Comment

Ultima Hora

La ofensiva de Irene Montero y Podemos aumenta la tensión en el seno del Gobierno de coalición, pero también en el espacio de Unidas Podemos. En el espacio morado ven como una opción «totalmente posible» la existencia de dos candidaturas a las legislativas, debido al distanciamiento entre el partido y Yolanda Díaz. Pero un año después de las elecciones, facciones vinculadas a la vicepresidenta siguen trabajando por el encuentro entre ambos partidos y exigen movimientos inmediatos. Quieren acelerar el establecimiento de la alianza e intentar evitar el naufragio que parece estar ocurriendo. Esta parte del grupo confederado se niega a aceptar un desenlace trágico y llama a Díaz a asumir su liderazgo.

Los fieles del líder laborista le piden que «tome decisiones» y que lo haga «ahora» para perfilar cuál será su proyecto y así sentar las bases para abrir un canal de comunicación antes de que la situación sea irreversible. La petición llega tras días en los que la ministra de Igualdad marcó el debate público y tomó de facto las riendas de Unidas Podemos, frente a una ausente Yolanda Díaz de gira por México. Esta no es una petición aislada. Otras voces, también en sintonía con la titular del Trabajo, la instan a «aclarar» sus posiciones, tras meses en los que la líder ha tratado de evitar los debates más espinosos para evitar el desgaste asociado.

Díaz trató de proyectar una imagen transversal, mostrando voluntad de llegar a acuerdos, materializándolos en pactos con los agentes sociales y dirigiéndose a un amplio electorado de izquierda. Una estrategia que le ha valido el puesto de ser la candidata mejor valorada por los españoles, según la CEI. Pero la indefinición empieza a hacer estragos y amenaza con descapitalizarla, juzgan algunas voces dentro del grupo parlamentario, que piden a la líder laborista que “concrete” sus tesis que pueden servir de mimbre para una alianza más amplia.

Fuentes parlamentarias aseguran que la ofensiva abierta en Podemos contra el vicepresidente «no ayuda», como tampoco la «falta de aclaración» de lo que quiere hacer. Yolanda Díaz tiene previsto concluir en enero su gira por España para la construcción de su proyecto, y será más adelante cuando tenga previsto presentar oficialmente su candidatura. Sin embargo, desde el grupo parlamentario lamentan que «ya lleguemos tarde» y que los gallegos deben empezar a trabajar de cara a las elecciones generales, para las que «solo queda un año».

Mientras Yolanda Díaz mide sus pasos y sigue centrada en su acción institucional y en Sumar, en Podemos ya han puesto en marcha la maquinaria electoral. Los morados trabajan para mantener su hegemonía de la izquierda en las elecciones autonómicas y municipales de mayo. Un nombramiento que, admiten en Unidas Podemos, «es malo para» el secretario de Trabajo, que se ha retractado de participar activamente en esta campaña, sólo irá donde haya un amplio acuerdo entre partidos.

Esta nominación marca los tiempos para Díaz, quien ve la posibilidad de forjar alianzas limitadas hasta después de estas elecciones. El líder aspira a sumar partidos que competirán en los territorios -es el caso de Compromís en la Comunidad Valenciana o Más Madrid en la Comunidad, que competirán con Podemos-. Tras las elecciones autonómicas, el gallego tendrá más libertad de movimientos para explorar acuerdos y evitar roces. Pero algunas voces de Unidas Podemos creen que para entonces ya será demasiado tarde, e insisten en la urgencia de revertir la situación con Podemos, creyendo que «ya es hora».

Irene Montero se presenta como candidata

Las demandas del grupo confederado llegan en una semana particularmente compleja para el espacio, donde las costuras de la coalición han sido probadas y dos líderes comienzan a enfrentarse cara a cara. La ministra de Igualdad, que se presentó como candidata de Podemos en las elecciones generales, ha alcanzado estos días altos niveles de notoriedad, y lo ha hecho poniendo en marcha la estrategia del enfrentamiento, propia del partido morado. Un claro ejemplo fue el ataque de este miércoles al PP, al que acusó de promover la «cultura de la violación», cargo del que se han distanciado socialistas y parte de Unidas Podemos.

Pero Montero también ha buscado el choque con el PSOE: desde el lunes, Podemos ha entrado en una dinámica de críticas públicas a su compañero de coalición por discrepancias en varias leyes. A falta de Díaz -líder, al menos en el papel, de espacio-, la líder de Podemos ha vuelto a exhibirse como presidenta y ha sido muy utilizada para marcar su propio perfil a la izquierda de la mesa y anular así una dirigencia que ellos considerar tibio, como el de Yolanda Díaz.

En Unidas Podemos, algunos creen que el lanzamiento de Montero como candidato presidencial es un «ordago» para mostrar músculo contra Díaz; Otros también creen que es una «demanda» y una «posición» para afrontar con más fuerza la negociación con el vicepresidente segundo. Los dos líderes, diametralmente opuestos, ya han comenzado a medirse mientras crece el nerviosismo por la falta de acercamiento.

El choque alentado por Iglesias

Podemos lleva meses insistiendo en ser fuerza principal en la candidatura de Yolanda Díaz y que su presencia se haga efectiva en las listas electorales. Los morados, que antes afirmaban que el gallego era su candidato, ahora solo admiten un pacto de coalición donde poder hacerse valer. La dirigente, en cambio, quiere desplegar su proyecto sin tutela para recuperar votantes que han abandonado al partido morado y quitarse el desgaste que arrastra el partido. Las posiciones hoy están muy alejadas.

A esto se suma el punto de inflexión a principios de noviembre. Los ataques de Pablo Iglesias contra el líder gallego en la Universidad de Otoño de Podemos dejaron una herida difícil de cicatrizar. Desde entonces, el fundador y líder espiritual del partido ha continuado su ofensiva contra el vicepresidente desde sus diversos medios de comunicación, por lo que critica sistemáticamente la actuación o inacción de su sucesor en el gobierno. Argumentos que, de entrada, fueron retomados luego por la organización morada.

Si bien las críticas de los morados habían llegado antes por el envío de armas a Ucrania, el aumento del gasto en defensa o el acuerdo sobre el CGPJ, el salto cualitativo del choque llegó tras la acusación de Iglesias, que derivó en su malestar con el delito de sedición. reforma siendo revelada, sirviendo como portavoz del partido. La espiral se agravó aún más con el endurecimiento de filas con Montero tras la rebaja de penas para los agresores sexuales por la ley del sólo sí es sí. Iglesias intensificó la estrategia y acusó duramente a Yolanda Díaz de no apoyar con suficiente entusiasmo a su socio de gobierno, calificándola de «miserable», «cobarde» y «estúpida». El seguimiento al entrenamiento de Iglesias generó algunas tensiones dentro de la propia organización.

.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *