La polémica de Bildu mantiene ‘muy abierto’ el 28-M: Gobiernos clave en el aire

Comment

Ultima Hora

Después de que las listas de EH Bildu hayan capitalizado la primera semana de la campaña del 28-M, y a la espera de ver si lo seguirán haciendo en los once días que restan para votar, la gran incógnita es el impacto real de la polémica. convertido ya en un terremoto político nacional y también en el País Vasco, tendrá el voto. No es una tarea fácil porque la mayoría de los territorios que tienen que confirmar si hay un cambio de ciclo político a favor del PP o si el PSOE da muestras de resistencia están muy ajustados. Y la bolsa de votantes indecisos o más inestables, que deciden su voto en las últimas jornadas, puede tener la clave.

Los socialistas están convencidos de que la inclusión de terroristas en las candidaturas de Bildu (la izquierdista abertzale anunció la dimisión de los siete con crímenes de sangre en un cambio de escenario insólito en este partido) no tendrá coste electoral para sus siglas. Pero este asunto los ha desequilibrado. En Ferraz percibimos la preocupación de haber dejado el camino de los anuncios y más anuncios. No hay preocupaciones por el resultado, pero estoy enfadado porque ahora es el PP quien marca el terreno de juego.

Autonomías que penden de un hilo como la Comunidad Valenciana, Aragón y Baleares (esta última hace ahora menos de un mes, según el PSOE) siguen igual: pendientes de la suma del bloque progresista, que ahora apoya a los gobiernos, más allá de eso el PP es la primera fuerza.

En el PP, sin embargo, dan por hecho que esta polémica influirá en algunos votantes. Fuentes patronales confirman que están ensayando la «desmovilización» del electorado del PSOE, aunque de momento no saben si se mantendrá en la abstención u optará por otros partidos. Aun así, en la dirección conservadora también reconocen que en este momento el escenario sigue «muy abierto», asumiendo, eso sí, que buena parte de las autonomías y capitales de provincia tendrán al PP como «claro ganador» la noche electoral. . Los gobiernos que obtienen posteriormente siguen sin estar claros.

Tranquilidad en el PSOE

En los territorios también se mantiene la creencia de que las listas de Bildu no afectan al PSOE porque esta legislatura ha sido uno de sus más fuertes apoyos parlamentarios. Ni en Extremadura ni en Castilla-La Mancha perciben que les duela. Tampoco en la Comunidad Valenciana. En Andalucía, donde no hay elecciones autonómicas, solo municipales, admiten que tiene más vigencia porque se instala un marco puramente nacional que dificulta que los alcaldes hablen de su gestión.

El seguimiento (encuestas diarias que realizan los partidos) que se está haciendo en Valencia, la autonomía más deseada por el PP por su peso político y demográfico, apunta incluso a una mejora de sus expectativas desde el pasado viernes. Con toda la cautela, como aún no se ha ganado nada, sus datos reflejan que el bloque de la izquierda está por delante de la suma de populares y Vox. Allí, fuentes del partido dan por zanjado el asunto tras la retirada de los abertzales.

En Castilla-La Mancha también sostienen que en su seguimiento «están subiendo» y siguen creyendo que Emiliano García-Page conserva la mayoría absoluta que necesita para seguir al frente del Gobierno. En esta región niegan que esta polémica pueda impactar a su electorado por dos motivos. En primer lugar, porque Page es el barón que más luchó contra los pactos de Sánchez con Bildu y ERC. Y dos, porque reafirmó su postura este domingo ante el propio presidente del Gobierno durante el mitin que ambos compartieron en Puertollano (Ciudad Real). “Yo con los asesinos de ETA, ni a la vuelta de la esquina”, dijo.

En cuanto a Extremadura, fuentes territoriales excluyen que afecte porque «ETA no está en las preocupaciones de la gente». Admiten que «moviliza al electorado del PP y especialmente al de Vox». Pero este tipo de votante, explican, “ya ​​está hiperventilando, al borde del síncope”. Estas fuentes sostienen que «todas las estrategias que emprendió le fallaron al PP». «Solo queda ETA, Bildu, Venezuela; incluso Cataluña». Pero lo que no saben, añaden, «es que beneficia a Vox». Este razonamiento se defiende en Ferraz y otras regiones.

En la Comunidad Valenciana, la extrema derecha ha ganado un punto en apenas cuatro jornadas. Los socialistas señalan que eso erosiona al PP porque el traspaso es «intrabloque». Los espacios izquierdo y derecho ya están «muy definidos». Pero un refuerzo de Vox el 28-M les hará muy productivos a la hora de conseguir representación.

Los socialistas no quieren entrar, de momento, en estas vicisitudes a la espera de ver cómo evolucionan sus urnas, pero el sentimiento más extendido es que ETA o Bildu no elegirán gobiernos. Creen que es un material «humedecido», que sólo «contribuye a la polarización» ya la «agresividad de los discursos». Ferraz sostiene que aparte de La Rioja, que ahora ve que lo pierden, no caerá ningún otro ejecutivo autonómico.

Y optimismo en el PP

El sentimiento dentro del PP es diferente. Ambas partes muestran una seguridad incompatible que se probará en unos días. Pero por ahora, los conservadores siguen confiando en que será el partido más votado «por una gran diferencia». Y, en este sentido, consideran que los votantes de muchas comunidades acabarán penalizando los pactos de Sánchez.

Cada día las sensaciones son distintas, pero el PP sigue considerando «muy probable» que asuma el Gobierno valenciano, igual que ya da por hecho el Ayuntamiento valenciano. Aragón se abre por la fragmentación de los partidos, pero consideran, a diferencia de los socialistas, que es un territorio, como Castilla-La Mancha y Extremadura, donde Bildu «afecta, ya muchos». Tanto es así que insisten en que el 28-M «podrían darse sorpresas» que afecten a los barones más alejados de Sánchez. “Pueden pagar las consecuencias”, deciden.

Madrid y Murcia están asegurados, pero sus presidentes también se medirán por alcanzar o rozar la mayoría absoluta. Isabel Díaz Ayuso entró con toda su fuerza en la campaña nacional, hasta el punto de ser la única dirigente del partido que, como Vox, planteó la ilegalización del partido de Arnaldo Otegi. Los servicios jurídicos del PP han analizado al milímetro la ley electoral y la de los partidos y no ven posible este planteamiento. La lucha de la derecha no es tarea fácil porque aunque el PP asegura que no pierde votos frente a Vox, la realidad es que los de Santiago Abascal mantienen el relato más impactante y consideran que están lucrando con su posición.

La estrategia es clara y Feijóo le dará continuidad, como demuestra la propuesta registrada en el Congreso para que todos los partidos voten un cordón sanitario para Bildu antes de la constitución de los ayuntamientos. Altos mandos aseguran que su calco ya muestra ese «desgaste» por ciertas alianzas que, si bien fueron consideradas «asumidas» por el Gobierno, ahora «han traspasado todas las líneas rojas».

“Aunque el votante sabe que Bildu apoyó a Sánchez durante toda la legislatura, incluir asesinos en las candidaturas es otro nivel. Nadie puede tragarse esto fácilmente”, argumentan, asimilando la situación a la ley del “solo sí es sí”, ya que se trata de un asunto “que trasciende la ideología” y apela a cuestiones “morales”. Para Feijóo, el debate con Sánchez en el Senado supuso un punto de inflexión. En la dirección del PP, consideran que el actual PSOE «no podría haber firmado el pacto antiterrorista de 2002» ni haber colaborado con el otro partido mayoritario en España.

.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *