En el barrio Zampa de Resistencia, Francisco Quiroz, un hombre de 85 años, enfrenta una situación de extrema vulnerabilidad.
Vive en una habitación con techo de chapa, sin cocina ni ventilador, y depende de la ayuda de su sobrina, Gladys, quien se encuentra desbordada por las circunstancias.
Una lucha familiar frente a la adversidad
Gladys, empleada doméstica y sobrina de Francisco, lo trajo desde Presidencia de la Plaza al no tener más familia que pudiera asistirlo.
Conmovida, relata que, además de cuidar a su tío, sostiene sola a su madre, también adulta mayor. “No tengo los recursos, pero de ninguna manera lo puedo abandonar.
Es mi familia y me parte el corazón verlo en estas condiciones. No son dignas para nadie y menos para alguien de su edad”, expresó, al borde del llanto.
Según contó, los vecinos del barrio han colaborado con ropa, un colchón delgado y una bolsa de alimentos.
Sin embargo, la realidad sigue siendo desesperante: “Francisco no tiene ventilador, ni cocina.
Para comer debe encender fuego, pero yo trabajo todo el día y no puedo ayudarlo más. Mi mamá tampoco puede porque también es mayor”.
Apoyo estatal insuficiente
Gladys compartió su frustración por la falta de ayuda concreta de las autoridades. A pesar de realizar numerosos trámites, solo recibió bolsas de alimentos ocasionales. “Siempre es lo mismo: algún político anota, se va y nunca vuelve.
No hay asistencia social verdadera. Estoy desesperada y no sé qué más hacer”, lamentó.
La familia vive en Av. Chaco y calle 11, en el barrio Zampa, donde enfrentan esta dura realidad día a día.
Cómo ayudar
Quienes puedan y deseen colaborar para mejorar las condiciones de vida de Francisco pueden comunicarse al 3625-258915.
Se necesitan alimentos no perecederos, ropa de abrigo, ventiladores y cualquier otro artículo que pueda contribuir a aliviar esta difícil situación.






