La decisión, formalizada a fines de diciembre, implica que el INTI dejará de certificar surtidores de nafta, termómetros, medidores de agua y otros equipos fundamentales. Especialistas alertan sobre riesgos para consumidores e industria.
Un cambio estructural en la política de control
El Gobierno nacional oficializó, a través de la Resolución 213/2025, que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) dejará de brindar servicios de verificación y certificación para una serie de instrumentos de medición que forman parte de la vida cotidiana.
A partir de esta medida, que forma parte de una política de desregulación y simplificación administrativa, el organismo ya no intervendrá en la aprobación ni control de equipos como surtidores de nafta, termómetros clínicos electrónicos, etilómetros (alcoholímetros), medidores de agua potable fría y taxímetros.
Una medida que busca “modernizar” el sistema
Desde el Ejecutivo explicaron que la iniciativa apunta a eliminar superposición de funciones entre el Estado y el sector privado, y permitir que el INTI se enfoque en tareas de mayor valor científico.
Según los fundamentos oficiales, el objetivo es avanzar hacia una administración “más ágil” y enfocada en la eficiencia y la desburocratización.
¿Qué implica dejar de controlar estos instrumentos?
Los dispositivos afectados por esta medida no son elementos menores: están directamente vinculados con el consumo, la salud y la seguridad.
Dejar su control en manos privadas implica, según los especialistas, una pérdida importante del rol del Estado como garante de calidad y transparencia en las transacciones.
La importancia de la metrología en la vida diaria
La metrología, es decir, la ciencia que asegura que todas las mediciones sean precisas y confiables, está en el corazón del sistema económico.
En Argentina, el INTI cumple un rol clave en esta área. Garantiza, por ejemplo, que un litro de nafta sea efectivamente un litro, o que una balanza mida con precisión.
En los países desarrollados, esta actividad representa entre el 3% y el 6% del PBI.
En nuestro país, el INTI realiza el 95% de los ensayos metrológicos, no por imposición, sino porque el sector privado lo elige por su calidad técnica y reconocimiento internacional.
Riesgos señalados por especialistas
Desde distintos sectores se alerta sobre un posible vaciamiento técnico del INTI. Ya se habían registrado aumentos de aranceles del 250% al 400% y recortes en servicios como ensayos de cemento, acero y caucho.
Ahora, con la pérdida de funciones metrológicas y certificaciones —que representan el 50% de su facturación—, se estima que unas 120 personas quedarían sin tareas específicas.
Entre los principales riesgos destacan:
- Perjuicio al consumidor: ante la falta de controles estatales, podría ponerse en duda la cantidad de combustible entregado o la precisión de un termómetro clínico.
- Debilitamiento industrial: muchas PyMEs usan las certificaciones del INTI como sello de calidad para competir, incluso en mercados internacionales. Sin esta herramienta, pueden aparecer nuevas barreras técnicas.
- Impacto interno en el INTI: con un recorte presupuestario previsto del 47,8% en términos reales para 2026, se desmantelan capacidades construidas durante décadas.
¿El mercado puede reemplazar al INTI?
Mientras el Gobierno confía en que el sector privado puede asumir estas funciones, los críticos advierten que no se trata solo de capacidad técnica, sino de imparcialidad, escala y confianza pública.
El INTI tiene un prestigio que lo convierte en actor central del sistema nacional de medición. Su participación en el Bureau Internacional de Pesas y Medidas, junto a solo 64 países, es una muestra de su peso internacional.
Una decisión que genera más dudas que certezas
Este cambio no es simplemente administrativo: representa un giro de fondo en el rol del Estado en el control de calidad.
Se abre una etapa en la que la confianza ciudadana y la competitividad de la industria estarán a prueba. El desafío será garantizar que, sin el INTI como árbitro, el sistema siga siendo seguro, justo y competitivo.






