Cada 12 de enero, se conmemora en todo el país el Día del Pizzero y Pastelero, una fecha que reconoce el trabajo artesanal de quienes le ponen pasión, oficio y creatividad a la elaboración de algunos de los sabores más queridos por los argentinos.
Un homenaje a un oficio con historia
Esta celebración tiene su origen en la fundación del Sindicato de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros (STPCHyA), creado el 12 de enero de 1946.
La entidad nació con el objetivo de mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores de estos rubros, que forman parte esencial de la cultura gastronómica nacional.
Sabores que representan al pueblo
La pizza y las tortas ocupan un lugar central en el corazón de los argentinos, y en cada barrio del país, incluidos los de Resistencia y otras localidades chaqueñas, siempre hay una pizzería o confitería que se transforma en punto de encuentro familiar o con amigos.
La elaboración de estos productos es artesanal, y requiere de formación, experiencia, y sobre todo, amor por la cocina.
Es por eso que este día busca también revalorizar el rol de quienes mantienen vivas estas tradiciones culinarias, transmitidas de generación en generación.
Defensa de los clásicos argentinos
Desde su creación, el sindicato también trabajó para preservar los gustos tradicionales de la cultura nacional, estableciendo criterios comunes para asegurar la calidad y el respeto por las recetas clásicas.
Gracias a ese esfuerzo, productos como la pizza al molde, la torta de cumpleaños o los alfajores siguen siendo parte de la identidad argentina.






