El ministro de Hacienda de Chaco, Alejandro Abraam, cuestionó duramente al diputado provincial Santiago Pérez Pons por sus recientes declaraciones sobre el impacto fiscal de las reformas nacionales.
Las acusaciones giran en torno a supuestos recortes millonarios en los recursos que recibe la provincia, cifra que, según el funcionario, fue “exageradamente inflada”.
Polémica por los 230 mil millones
En una intervención pública, Pérez Pons aseguró que el Chaco perdería 230 mil millones de pesos como consecuencia de las reformas económicas impulsadas por el Gobierno nacional.
Ante estas declaraciones, Abraam salió al cruce y desestimó completamente esa cifra, calificándola como una “fantasía contable” y una estrategia para generar temor.
El titular de la cartera económica fue enfático: “Ese número solo existe en el metaverso económico donde él todavía cree ser ministro”, en referencia al pasado rol de Pérez Pons como ministro de Economía del Chaco.
Datos reales y acusaciones cruzadas
Según explicó Abraam, la Comisión Federal de Impuestos (CFI) estimó el impacto fiscal para 2026 en unos 10.500 millones de pesos, muy por debajo del monto que difundió el legislador.
“Una diferencia tan abismal que hace dudar de si al diputado le falló el Excel o la honestidad intelectual”, ironizó el ministro.
Pero los cuestionamientos no se limitaron a la disputa numérica. Abraam también recordó que la gestión de Pérez Pons fue responsable de dejar al Gran Resistencia con un 76% de pobreza y un interior provincial sin empleo privado ni perspectivas de desarrollo.
En ese sentido, consideró que las críticas actuales del diputado “resultan, como mínimo, una provocación”.
Reforma laboral y viejos esquemas
Otro punto clave del cruce fue la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. Para Abraam, la postura crítica de Pérez Pons refleja más un interés político que una preocupación real por los chaqueños.
“Lo que lo desvela no es el bienestar de los trabajadores, sino el desarme del negocio de la industria del juicio, ese sistema que asfixió a las PYMES y congeló el empleo privado durante años”, sostuvo.
El funcionario aseguró que durante la gestión anterior, los recursos no generaban empleo genuino, sino que alimentaban un modelo donde progresaban “los intermediarios de la pobreza, no los chaqueños”.
Un modelo en disputa
En su cierre, Abraam fue tajante: “Es cínico que hable de ‘quitarle recursos al Chaco’ quien administró la provincia mientras se consolidaba un esquema de dependencia crónica, sin producción ni dignidad laboral”.
Finalmente, defendió la reforma laboral al considerar que no representa una pérdida sino una mejora: “Reduce la litigiosidad, fomenta la formalización y busca que invertir en el Chaco deje de ser un acto de heroísmo”.






