El Ministerio de Seguridad del Chaco informó que continúan los controles toxicológicos aleatorios al personal de la Policía del Chaco y del Servicio Penitenciario Provincial.
La medida, impulsada por el Gobierno provincial a través del ministro Hugo Matkovich, forma parte de una política de supervisión interna orientada a reforzar la transparencia, la profesionalización y los mecanismos de control dentro de las fuerzas.
Cómo se realizan los controles al personal policial y penitenciario
Los exámenes están a cargo de profesionales de Medicina Laboral de la Policía del Chaco, mediante la intervención de la División Toxicología.
Según se informó, los procedimientos se desarrollan de manera aleatoria y alcanzan a efectivos de distintas unidades y localidades de la provincia.
Para sostener el sistema de evaluación, el Gobierno provincial realizó una inversión destinada a la compra de kits, reactivos e insumos específicos. Esa adquisición permite mantener la continuidad de los testeos en el personal de seguridad.
Las localidades y dependencias alcanzadas por los operativos
Hasta el momento, los controles se concretaron en Presidencia Roque Sáenz Peña, General San Martín, La Eduvigis, Puerto Tirol, Las Garcitas, Presidencia Roca, Pampa del Indio y Santa Sylvina.
También se realizaron pruebas en dependencias de la 10ª, 2ª y 3ª Comisaría Metropolitana, además de otras unidades policiales.
Desde la cartera de Seguridad indicaron que estas acciones integran el proceso de transformación promovido por la actual gestión, con eje en la capacitación permanente, el fortalecimiento institucional y la incorporación de herramientas de supervisión.
El objetivo de los controles en toda la provincia
Desde el Ministerio remarcaron que el propósito es acompañar al personal que cumple con su deber y, al mismo tiempo, sostener reglas claras dentro de las fuerzas. En esa línea, señalaron que se busca proteger al “buen policía” y afianzar controles permanentes.
Los procedimientos seguirán de forma sistemática en todo el territorio chaqueño, con la meta de alcanzar progresivamente a la totalidad del personal policial y penitenciario.
La iniciativa apunta a consolidar fuerzas de seguridad más preparadas, responsables y comprometidas con la comunidad, bajo estándares de conducta, profesionalismo y servicio público.






