Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete luego de semanas de tensión política y en medio del avance de causas judiciales vinculadas a su patrimonio, viajes al exterior y operaciones inmobiliarias.
La salida del ahora exfuncionario se produjo después de que crecieran los cuestionamientos internos y externos. Desde España, Javier Milei había anticipado un mensaje duro sobre su situación: “Si la Justicia lo considera culpable, lo vuelo de una patada”, aunque también dijo que era optimista respecto de que no tendría problemas judiciales.
La carta de renuncia y el desgaste político
En su salida del cargo, Adorni sostuvo que atravesó un período marcado por ataques mediáticos y pidió cerrar su ciclo para protegerse a él y a su familia.
“Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo”, expresó en el texto dirigido al Presidente. También afirmó que las acusaciones alcanzaron a su esposa, sus hijos, familiares, amigos, vecinos y allegados.
El exjefe de Gabinete rechazó las imputaciones públicas en su contra y aseguró: “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”.
Además, negó que su continuidad en el Gobierno estuviera relacionada con una supuesta presión sobre Javier Milei y la Secretaria General de la Presidencia.
La renuncia llegó pese a que Javier y Karina Milei buscaban sostenerlo en el cargo. Según la nota original, también pesaron los cuestionamientos de la oposición y de integrantes de la mesa política del Gobierno, entre ellos Patricia Bullrich.
Declaración jurada, propiedades y patrimonio bajo análisis
La situación de Manuel Adorni se agravó tras la presentación de su declaración jurada de 2025, realizada más de 90 días después de que estallara la polémica por su patrimonio.
En ese documento incorporó un departamento en Caballito y una casa en el country Indio Cuá. También declaró US$209 mil y un total cercano a los $944 millones. En la presentación figura, además, una deuda con cuatro mujeres que le prestaron dinero para comprar propiedades.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito se originó a partir de una denuncia de la diputada Marcela Pagano, quien señaló posibles inconsistencias en las declaraciones juradas del exfuncionario. Entre los puntos mencionados aparecen un incremento patrimonial del 500% en un período fiscal y la presunta omisión de bienes.
Uno de los ejes de la investigación es la compra de un departamento en Caballito, realizada el 18 de noviembre de 2025 por un valor declarado de US$230 mil. La operación incluyó una hipoteca no bancaria por US$200 mil, sin interés y con plazo de devolución de un año.
La escribana Adriana Mónica Nechevenko, que intervino en la operación, declaró ante la Justicia y defendió el procedimiento.
Dijo que no hubo préstamos en efectivo y explicó que se trató de “una compraventa con una hipoteca con un saldo de precio”. También sostuvo que fue “una operación normal”, sin irregularidades.
La fiscalía, sin embargo, analiza la estructura económica del acuerdo, especialmente la falta de interés, y busca reconstruir la trazabilidad completa de la operación.
Las refacciones en Indio Cuá y los viajes al exterior
La investigación también incluye la compra de una propiedad en el country Indio Cuá, registrada a nombre de la esposa del exfuncionario.
Esta semana declaró Matías Tabar, el arquitecto que estuvo a cargo de las refacciones. Según su testimonio, Adorni le pagó US$245 mil en efectivo y sin factura por trabajos que incluyeron cocina, pileta, quincho, baños y otras reformas.
Además del frente patrimonial, el exjefe de Gabinete quedó bajo la lupa por dos viajes al exterior: uno vinculado a la Argentina Week en Nueva York y otro a Punta del Este en un avión privado.
La primera polémica comenzó cuando se conoció que Adorni había invitado a su pareja, Bettina Angeletti, a integrar la comitiva oficial que acompañó al Presidente a Nueva York.
Luego, el funcionario intentó justificar la decisión al afirmar que iba a “deslomarse” a Estados Unidos y que necesitaba estar con su “compañera de vida”.
Tras pedidos de informes a aerolíneas, la Justicia determinó que el regreso fue en un vuelo de línea de Delta, con pasajes en primera clase por US$10.000.
Uno de los tickets fue reservado por la Jefatura de Gabinete, lo que contradijo la versión pública de Adorni, quien había dicho que los pasajes habían sido pagados de su bolsillo.
El otro viaje investigado corresponde a Punta del Este, durante el feriado de Carnaval. La causa busca determinar si los vuelos privados utilizados por su familia fueron financiados por terceros vinculados a contrataciones con el Estado.
Según consta en el expediente, el empresario Marcelo Grandio habría pagado esos traslados. La gerenta comercial de la empresa aérea declaró que Grandio pidió una cotización para “invitar a una familia” y que parte del pago se hizo en efectivo, en contradicción con la explicación pública del entonces jefe de Gabinete.
Manuel Adorni fue vocero presidencial desde diciembre de 2023 y jefe de Gabinete desde noviembre de 2025.






