En medio de la preocupación de cientos de vecinos, el ministro de Gobierno del Chaco, Julio Ferro, visitó este miércoles Miraflores para dialogar con las familias que viven en el Lote 88.
El objetivo fue claro: llevar tranquilidad y explicar cómo avanza el Ejecutivo provincial ante un conflicto que lleva años sin resolverse.
Garantía oficial para los vecinos
Durante el encuentro, en el que también participó el intendente Rafael Frías, el funcionario provincial transmitió un mensaje contundente: no se llevarán adelante desalojos.
Ferro explicó que la situación está atravesada por un fallo judicial firme que impide la expropiación de las tierras, y pidió a todos los sectores actuar con responsabilidad. “Es importante que prevalezca la paz social y que este tema no sea utilizado políticamente”, expresó.
La presencia del ministro en la localidad se dio luego de que el gobernador Leandro Zdero recibiera al jefe comunal y le solicitara intervenir directamente para atender las demandas de la comunidad.
Un escenario social complejo
El conflicto en el Lote 88 tiene antecedentes en una resolución judicial del año 2020, que dispone la transferencia de 100 hectáreas a la comunidad originaria “Mujeres Fuertes”.
No obstante, en esas tierras viven actualmente más de 600 familias criollas, lo que genera una convivencia difícil y una situación de gran complejidad social.
Según detalló Ferro, el problema tiene origen en acuerdos firmados durante gestiones anteriores, que hoy deben cumplirse por orden de la Justicia, generando incertidumbre entre quienes habitan el lugar.
Diálogo como eje central
El ministro remarcó que el Gobierno provincial mantiene conversaciones con todas las partes involucradas. La intención es encontrar una salida que contemple tanto a la comunidad originaria como a las familias residentes.
En esa línea, se analiza avanzar con una mesa de trabajo conjunta, que podría incluir también al Poder Judicial, y gestionar una posible extensión de los plazos vigentes.
“El camino es el consenso. Queremos llegar a una solución sin conflictos”, sostuvo.
Propuestas para una solución de fondo
Entre las alternativas en estudio aparece la posibilidad de ampliar el ejido urbano de Miraflores, a través de un proyecto de ley.
Esta medida permitiría ofrecer opciones de reubicación a quienes decidan trasladarse de manera voluntaria, con la garantía de acceder a un terreno con título de propiedad.
Ferro también destacó la colaboración del municipio y de los equipos legales que intervienen en el caso, y reiteró la importancia de evitar situaciones de tensión.
Evitar conflictos y avanzar en paz
El funcionario insistió en la necesidad de no escalar el conflicto ni generar enfrentamientos, ni entre vecinos ni con las fuerzas de seguridad.
Finalmente, reafirmó el compromiso del Gobierno de seguir trabajando para alcanzar una solución pacífica, que respete los derechos de todos los sectores y garantice condiciones de convivencia.






