El Gobierno argentino extendió hasta 2029 el plazo previsto para que la inflación anual se ubique en un dígito. La revisión quedó expuesta en el proyecto de Presupuesto 2027, que reconoce un proceso de desinflación más lento que el calculado hace un año.
El nuevo sendero que plantea el Presupuesto
Las proyecciones oficiales modificaron de forma marcada el escenario. Para el cierre de 2026 se estima una inflación del 29%, frente al 10,1% que se había anticipado en el Presupuesto 2026.
La diferencia también alcanza a los años siguientes: el cálculo para 2027 pasó de 5,9% a 18%, mientras que 2028 quedó en 10%. Recién en 2029 la inflación interanual perforaría la barrera de los dos dígitos, con una estimación cercana al 6%.
Por qué se demora la baja de los precios
El objetivo de reducir la inflación es uno de los pilares del programa económico, junto con el equilibrio fiscal y el control de la cantidad de dinero. El corrimiento de la meta no supone un cambio en el rumbo declarado, aunque sí admite que la desaceleración avanza más despacio.
La consultora 1816 señaló que el mercado espera una inflación del 20,5% para 2027, por encima del 18% previsto por Economía. También indicó que el consenso de analistas considera que pasar de la zona del 30% anual a un dígito demandará tiempo.
Entre los factores mencionados por los especialistas aparecen la inercia de contratos indexados, el impacto de los precios internacionales del petróleo y otras materias primas, y la suba de la carne. Camilo Tiscornia sostuvo que los valores de educación y salud todavía arrastran ajustes vinculados a la inflación pasada.
El impacto de la política monetaria
Gonzalo Carrera afirmó que el esquema elegido por el Gobierno requiere construir credibilidad y, por eso, puede demorar la baja de la inflación. Federico Machado agregó que la emisión destinada a acumular reservas puede fortalecer al Banco Central, pero también hacer más lento el descenso de los precios.
El Gobierno mantiene la expectativa de una desaceleración sostenida durante el período 2027-2029, aunque las nuevas cifras oficiales muestran que la llegada a una inflación de un dígito se postergó dos años respecto de la meta planteada anteriormente.






