General San Martín volvió a colocarse en el centro de la escena carnavalera chaqueña con una edición 2026 multitudinaria, marcada por la organización, el acompañamiento del público y un espectáculo que estuvo a la altura de su historia.
La consagración de Yasi Porá y el protagonismo de Yasiporacito sellaron seis noches que reafirmaron a la ciudad como capital provincial del carnaval.
Más que una competencia, lo que se vivió en el corsódromo fue una demostración de identidad colectiva, donde cada comparsa, cada familia y cada trabajador aportó su parte para sostener una fiesta que ya forma parte del patrimonio cultural local.
Una consagración construida con esfuerzo
El nuevo título de Yasi Porá no fue un hecho aislado. Detrás del festejo hubo meses de preparación, inversión y compromiso.
Desde la dirigencia de Yasiporacito destacaron que el logro pertenece a todos los que sostienen la comparsa durante el año, desde quienes cosen trajes hasta quienes acompañan en cada ensayo.
En la conducción de la comparsa, Roy García valoró la perseverancia del grupo tras haber quedado relegados el año pasado.
La victoria fue entendida como resultado del trabajo sostenido y la convicción de seguir apostando al carnaval como expresión cultural central de la ciudad.
Del lado de Sapukín, el balance también fue positivo por sumar una nueva estrella a su trayectoria, dentro de una rivalidad histórica que se vive con intensidad en la pista y respeto fuera de ella.
El aporte de las familias y los más chicos
El despliegue coreográfico fue uno de los aspectos más destacados de la edición. Facundo y la profesora Milga, responsables de la puesta infantil, remarcaron el compromiso de las familias y la disciplina de los niños durante todo el verano. El trabajo se vio reflejado en escena y fue parte fundamental del resultado final.
El carnaval de San Martín volvió a demostrar que el brillo y la puesta en escena son la consecuencia de una estructura sólida que se sostiene con dedicación diaria.
Más de 40 años de historia y financiamiento municipal
Desde el Concejo Municipal, Silvana Cabrera resaltó la importancia de mantener una celebración que lleva más de 40 años de historia y que se financia íntegramente con fondos municipales.
Más allá del veredicto, el objetivo es preservar la calidad del evento y consolidar el lugar de San Martín como capital provincial del carnaval chaqueño.
Entre los desafíos hacia adelante aparecen mejoras en la infraestructura y en la disposición del corsódromo, en un escenario económico que exige planificación y eficiencia en los recursos.
Un operativo con más de 50 agentes
La organización incluyó un fuerte dispositivo de seguridad. Ricardo Romero, a cargo del área privada, informó que más de 50 agentes trabajaron en coordinación con la Policía durante las seis noches.
En los accesos se secuestraron armas blancas, botellas de vidrio y otros elementos peligrosos, lo que permitió que el evento transcurriera sin incidentes mayores.
Romero, además instructor con más de 150 alumnos formados, consideró que el operativo fue exitoso y destacó la importancia de la prevención para garantizar una fiesta segura.
Movimiento económico y proyección turística
El impacto del carnaval también se sintió en la actividad comercial. El empresario gastronómico Elías Paz, con cinco años al frente de su emprendimiento, señaló que durante la temporada se incrementa notablemente la llegada de visitantes.
El movimiento beneficia al sector gastronómico y posiciona a la ciudad como destino regional.
La combinación de cultura y actividad económica convierte al carnaval en un motor clave para San Martín, que cada año atrae a turistas interesados en vivir la experiencia completa.
Con seis noches de convocatoria masiva, estructura organizativa y protagonismo de sus comparsas, San Martín volvió a confirmar que el carnaval no es solo una competencia anual, sino una expresión colectiva que atraviesa generaciones.






