Donald Trump afirmó que espera una nueva ronda de conversaciones con Irán durante esta semana, un día después de rechazar una propuesta de Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia el final de la guerra.
El presidente estadounidense sostuvo que el gobierno iraní quiere un acuerdo, aunque no en los términos que Washington considera aceptables.
Durante una entrevista telefónica con Axios, Trump dijo que la propuesta iraní se parece a un entendimiento que Estados Unidos quizá habría aceptado hace un año y aseguró que Teherán “se sobreestimó”. Consultado sobre la posibilidad de reanudar los ataques, respondió que “siempre” está evaluando esa alternativa.
La advertencia de Trump y el movimiento del petróleo
Según había informado The Wall Street Journal, el mandatario analiza retomar los bombardeos contra territorio iraní después de las elecciones de noviembre. El estrecho de Ormuz, por donde circulaba una quinta parte de los hidrocarburos del mundo, permanece en el centro de la disputa que Estados Unidos e Israel iniciaron a fines de febrero con ataques sobre Irán.
Mientras continúan las negociaciones, Trump señaló que el ejército estadounidense facilita la salida de petróleo por esa vía marítima. También afirmó que durante el fin de semana se transportó allí la mayor cantidad de crudo desde el comienzo de la guerra: más de 20 millones de barriles. Un funcionario del Departamento de Defensa confirmó a Axios que el viernes por la noche fueron exportados 22 millones de barriles.
Qué incluía la propuesta iraní que fue rechazada
Irán había presentado el viernes un plan para reabrir el estrecho de Ormuz dentro de los siete días posteriores a su validación. La iniciativa fue elaborada “en coordinación” con el guía supremo, Mojtaba Khamenei, y quedó en manos de un equipo de seis integrantes con facultades para tomar decisiones, de acuerdo con el presidente iraní, Masud Pezeshkian.
El esquema contemplaba que Teherán habilitara nuevamente el paso marítimo y retomara las conversaciones sobre su programa nuclear. A cambio, Washington debía levantar el bloqueo naval, eliminar las sanciones contra las ventas de petróleo y restablecer un alto el fuego regional.
Trump rechazó la oferta el sábado y sostuvo que los dirigentes iraníes buscan abrir el estrecho de inmediato porque “están perdiendo terreno estrepitosamente”. Ese mismo día había difundido en Truth Social un mapa en el que rebautizó la vía marítima como “Estrecho Trump”.
Irán mantiene sus condiciones y Qatar intenta acercar posiciones
El canciller iraní, Abás Araqchi, aseguró que las condiciones de Teherán no cambiaron. “Nuestras condiciones son claras, y todo movimiento para reabrir el estrecho de Ormuz depende de que se cumplan esas condiciones. No daremos marcha atrás”, declaró a la televisión estatal.
A pesar del rechazo estadounidense, Araqchi dijo a NBC que Irán sigue buscando una salida diplomática y que las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos no forman parte de los cálculos de Teherán. “Solo nos importan nuestros intereses nacionales. Estamos listos para negociar”, afirmó. También dijo que todavía esperan una respuesta oficial a través de los mediadores.
Qatar ocupa un papel central en esos contactos. Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron el martes una ronda indirecta con Araqchi al margen de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, con funcionarios cataríes como intermediarios.
El primer ministro de Qatar se reunió el jueves con Pezeshkian y luego transmitió a Witkoff lo conversado. Durante el fin de semana, los mediadores trasladaron propuestas entre representantes de ambos países para introducir cambios en el texto y se esperaba que volvieran a reunirse con Araqchi y Witkoff tan pronto como el lunes.






