El Gobierno de Bolivia puso en marcha este sábado un amplio operativo de seguridad para despejar los cortes de rutas que afectan distintos puntos del país desde hace más de una semana.
La intervención se desarrolla principalmente en la zona andina y busca garantizar el ingreso de insumos esenciales hacia La Paz, en medio de una creciente crisis política y social.
Más de 3.500 efectivos participan del operativo
La acción fue denominada “Corredor humanitario” y comenzó durante la madrugada. De acuerdo con las autoridades bolivianas, participan alrededor de 2.500 policías junto a 1.000 integrantes de las Fuerzas Armadas.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, señaló que la prioridad es restablecer la circulación en las carreteras para permitir el abastecimiento de alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal hacia la capital boliviana.
También remarcó la necesidad de asistir a turistas que permanecen varados por los bloqueos.
Según explicó, la intención del operativo es que las rutas sean liberadas de manera pacífica y sin enfrentamientos.
Cuáles son las rutas afectadas
Entre los caminos bloqueados figura la carretera que une La Paz con la región de Oruro, una conexión clave con el centro y el oriente del país.
También continúan interrumpidas rutas hacia Perú, especialmente el acceso por Copacabana, la localidad turística ubicada sobre el lago Titicaca, además de un tramo vial en el sector sur de la sede de Gobierno.
Por su parte, el comandante militar Víctor Hugo Balderrama indicó que los efectivos del Ejército acompañan el operativo como apoyo a la Policía ante posibles incidentes.
Reclamos y tensión política
Las medidas de protesta son impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz “Tupac Katari”, sectores que reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los manifestantes sostienen que el mandatario no logró resolver los problemas que atraviesa Bolivia y exigen cambios inmediatos.
A este escenario se suma una movilización encabezada por seguidores del expresidente Evo Morales, quien gobernó entre 2006 y 2019. La marcha avanza hacia La Paz y tiene previsto arribar el lunes para reclamar también la salida del actual jefe de Estado.
Piden diálogo y corredores humanitarios
Frente a la situación, la Defensoría del Pueblo y la Iglesia católica solicitaron la apertura de corredores humanitarios para asegurar el paso de ambulancias, combustible, medicamentos y alimentos.
Además, ambas instituciones reclamaron que el Gobierno y los sectores movilizados generen instancias de diálogo para intentar descomprimir el conflicto.
En las últimas horas, el Ejecutivo boliviano acusó a Evo Morales de impulsar un supuesto plan para alterar el orden constitucional, denuncia que el exmandatario rechazó públicamente.
Ocho países expresaron preocupación por la crisis
La crisis en Bolivia también generó repercusiones internacionales. A través de un comunicado conjunto, Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú manifestaron su preocupación por la situación humanitaria.
Los gobiernos firmantes repudiaron cualquier intento de desestabilización institucional y reafirmaron su apoyo al Gobierno constitucional boliviano.
Asimismo, hicieron un llamado a todos los sectores políticos y sociales para priorizar el diálogo y preservar la paz social.






