La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo capítulo luego de que el expresidente Evo Morales reclamara públicamente la convocatoria a elecciones dentro de un plazo de 90 días.
El planteo se produjo mientras continúan los bloqueos y manifestaciones en distintos sectores del país.
Morales pidió una transición y nuevos comicios
Durante su programa semanal emitido por la radio del movimiento cocalero Kawsachun Coca, Morales afirmó que el presidente Rodrigo Paz debe optar entre dos caminos: avanzar con una militarización del conflicto o impulsar una salida pacífica mediante una transición política.
En ese contexto, sostuvo que la solución para evitar víctimas y heridos sería la renuncia del actual mandatario y la designación de un presidente transitorio que convoque a elecciones en un período de tres meses.
El Gobierno acusa intentos de desestabilización
Las declaraciones del exmandatario llegan en un escenario de fuerte tensión interna.
Mientras continúan las protestas y cortes en diferentes puntos de Bolivia, el presidente Rodrigo Paz responsabiliza a Evo Morales por promover acciones destinadas a desestabilizar a su administración.
El conflicto político ocurre además en un momento delicado para el país, con crecientes cuestionamientos a la situación económica.
Bolivia atraviesa una fuerte crisis económica
Rodrigo Paz asumió la presidencia hace apenas seis meses, pero ya enfrenta una compleja situación económica considerada como la más grave de las últimas cuatro décadas en Bolivia.
Entre los principales problemas aparecen la falta de dólares, el aumento de la inflación y la escasez de combustible, factores que profundizaron el malestar social y derivaron en nuevas protestas.






